Mientras la población asume con normalidad que los alimentos modificados genéticamente ocupen sin pudor los mercados y que el concepto de deslocalización industrial se aplique de forma masiva a la agricultura, unas cuantas voces discordantes intentan frenar esta inercia y revertir un sistema que consideran antinatural.
En EEUU abogan por cambiar la dieta para paliar su efecto sobre el cambio climático.
Una pareja de cerdos de peluche recorre estos días el país más glotón del planeta con un mensaje así de provocador: “Tax Meat!”. ¡Pongámosle un impuesto a la carne! Igual que se lo ponemos a la gasolina, al alcohol o al tabaco, pero con más justificación si cabe, ahora que sabemos que nuestro voraz apetito por los animales contribuye más que ningún otro factor al cambio climático.
The Press-Enterprise writes that "The Fifth International Congress on Vegetarian Nutrition begins [March 4] with a lecture from a UCLA nutrition expert on how eating broccoli can make up for a genetic flaw that leaves half of us at greater risk of colon and lung cancer and ends Thursday with a discussion of research on how cutting out steak dinners can fight global warming."