En EEUU abogan por cambiar la dieta para paliar su efecto sobre el cambio climático.
Una pareja de cerdos de peluche recorre estos días el país más glotón del planeta con un mensaje así de provocador: “Tax Meat!”. ¡Pongámosle un impuesto a la carne! Igual que se lo ponemos a la gasolina, al alcohol o al tabaco, pero con más justificación si cabe, ahora que sabemos que nuestro voraz apetito por los animales contribuye más que ningún otro factor al cambio climático.